El árbol
Don Prunus en su serenidad recordaba sus primeras flores, aquellas que fueron fuente de inspiración para los enamorados. Aquellos que en su intento de conquista buscando un lugar donde pactar su amor, le hicieron cosquillas a su corteza, dejándolo proclive a más de un resfrío que duraba toda la temporada.
Ha pasado mucho tiempo desde que tales tratados quedaron tallados en su cuerpo. Esta viejo, pero aún estando con tanto año encima, a veces siente cosquillas y ríe.
Rayén Mahuida
(Cuento escrito para la revista Plagio, Concurso Santiago en 100 palabras, 24 de Febrero del año 2004)

